Cómo limpiar para reducir el estrés y la ansiedad

Vivimos el día a día con mucho estrés y ansiedad. Entre el trabajo, llevar a los niños al colegio, hacer la compra, etc, hace que ese estado de ánimo lo llevemos a los hogares y la limpieza no se haga de la mejor forma.

Estar en casa es sinónimo de paz, de armonía y de tranquilidad. Por eso, es importantísimo tener algunas rutinas claras de limpieza, porque aunque se tenga poco tiempo, limpiar el hogar hace que se reduzca el estrés.

Se dice que el aspecto de nuestra vivienda es un reflejo de nuestro estado de ánimo. Es decir, si se lleva una vida de caos, es complicado que la casa está impoluta. Y viceversa.

Ordenar la casa puede ser un camino en tu lucha contra la ansiedad. Una casa ordenada ayuda a tener una mente despejada. Y así es como se consigue. Desde BISSELL te damos las claves de cómo hacerlo.

Nada de estrés

Para no estresarse limpiando, es aconsejable hacer una lista de las tareas del hogar.  Así conseguirás organizarte a lo largo de la semana para ver qué partes de la casa necesitan una limpieza más profunda o quizás no tanta.

El cuarto de baño debe ser limpiado diariamente, aunque no en profundidad. Pasamos gran parte de nuestro tiempo en él.  Nos duchamos, nos aseamos y nos arreglamos en él para estar listos y afrontar el día de la mejor forma. Sin embargo, hay otras tareas del hogar que pueden hacerse solo una vez a la semana, como por ejemplo, la colada, limpiar los cristales, el salón, etc.

Priorizando las tareas y elaborando un planning semanal de limpieza, tener una casa libre de estrés y de suciedad no será un trabajo tan difícil. Solo será cuestión de proponérselo.

Limpiar con motivación

Cuando vayas a empezar con las tareas de limpieza, motivate con música que te suba la autoestima. ¿Quién no se ha puesto alguna vez música para olvidarse de todo y agilizar las tareas del hogar?

Si eres de los que suben la música a todo volumen cuando van a limpiar y usas el cepillo o la fregona como micrófono, has de saber que harás dichas tareas con más agilidad y efectividad. Pero no solo eso, sino que dejarás el estrés a un lado y disfrutarás de la canción que en ese momento estás escuchando.

Tu casa estará llena de armonía y de buenas sensaciones gracias a la energía que produce escuchar música mientras se limpia.

Buena organización

La base de una limpieza eficaz y productiva es tener una buena organización. Cuando empieces con ella, parte de la idea de todo aquello que no necesites o que no quieras. Tíralo, no almacenes cosas que te produzcan estrés o ansiedad. ¿De qué sirve almacenar cosas que están en desuso o que llevas años sin ponerte?

Si lo que quieres es tener un hogar en paz, que te sientes cómodo cuando llegues del trabajo y sin cosas de por medio, empieza por ahí. Cuanto menos tengas, más espacio tendrás y más fácil será de limpiar todo.

Disfruta de los buenos resultados

Tener una cosa ordenada y limpia a veces nos resulta difícil porque pensamos que supone mucho esfuerzo. Si se deja todo para última hora o cuando ves que la suciedad te llega al techo, entonces sí que es todo un reto tener la casa en armonía.

Limpiando todos los días un poquito de cada parte de la casa o aquellas zonas que tenga más suciedad, no será un problema presumir de un hogar reluciente y libre de estrés y de ansiedad.

Para disfrutar aún más de haber realizado las tareas de limpieza con eficiencia, enciende una vela de vainilla o varillas aromáticas. Así disfrutas de la paz que deja el hogar una vez que se ha eliminado la suciedad y sobretodo el estrés.

¿Nos ponemos a ello?

 

 

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